8 años....
Al medio día la abuela me llevó a comprar el vestido que me prometió en la mañana, fuimos y en el camino la madre de mi padre, paso a una florería, encargo unas rosas amarillas - ¿te gustan? - me preguntó - son, las que le gustan a mi hijo - yo respondí - si, son muy lindas abuela (sonriendo), pero ¿porqué le compras rosas a papá?- ella simplemente se dio la vuelta y me dijo que quizás papá estaría lejos por un tiempo, pero que aún no lo sabia.
Ya era tarde y llegamos a la tienda, a mi me gustaba tanto un vestido de color celeste, pero la abuela insistió tanto en uno de color negro con la orilla blanca, junto con un sombrero del mismo color, pero al fin termine comprando uno gris, y no el vestido celeste la abuela me dijo que quizás para despedir a papá serviría mas el gris, pues se iría por un largo tiempo, aún no comprendo por que ese vestido y de ese color, por que no el de color celeste que tanto me gustaba, o el de color amarillo que papá me regalo para mi cumpleaños, ese día todo fue una gran sorpresa, la abuela nuevamente fue la encargada de sacarme de casa, a tomar un helado y al regresar una gran torta me esperaba, una muñeca y este fue el mejor cumpleaños papá estaba en la casa y sin esa calculadora, fuera de la oficina y dándome un gran abrazo y la vez mamá también me dio uno, nunca olvidare esos gestos me hacen sentir tan segura, tan cercana a ellos, es una sensación extraña, ojalá ese momento nunca hubiera terminado.
Cuando llegue a casa la abuela me llevó a mi habitación, había algo extraño en la sala de la casa, había tanta gente, la cara de mamá estaba triste al igual o peor que en la mañana, lloraba, y las lagrimas seguían cayendo, había un ambiente extraño nunca lo había sentido en casa, corrí a buscar a papá, tenia ganas de llorar, no lo encontraba por ningún lugar, la abuela me abrazo, y me dijo que era hora de usar mi vestido nuevo de color gris, yo no entendía por que. Pasaron unas horas y yo no quería ver triste a mamá, ni a la abuela, nuevamente esos ojos de color marrón pertenecientes a mi papá, aparecían para luego decirme que me quería mucho al igual que en las noches, y recordé que él siempre me cuidaría, entonces me di cuenta que lo extrañaba demasiado, y que necesitaba tanto de un te quiero saliendo de su cuento por la noche.
Había tanta gente en la casa y yo sólo quería salir de mi habitación con papá al lado, de la mano, entonces entró la abuela y me habló del viaje, de ese viaje eterno en el cual yo no podía acompañarlo, en ese instante entró mi madre...ella si estaba destrozada, le preguntó a la abuela - ¿lo sabe? - y la abuela respondió - trato de explicárselo, ayúdame yo también lo extrañare...( un largo silencio invadió la habitación ) -, y fue ahí cuando supe, que mi papá, que me acompaño durante ocho años, de los cuales tendré recuerdo de un poco más de cinco ya no estaba, mi abuela lloraba en silencio y yo sólo aguantaba, pero no podía más, fue entonces cuando una pregunta marcó y acabo el silencio - mamá....¿donde está papá?- y fue ahí cuando decidí salir, y la abuela me dirigió hacia la sala de la casa, y un motón de flores con las rosas amarillas que la abuela y yo compramos está mañana, mucha gente, que nuevamente me miraban de forma extraña con lagrimas en los ojos, de pronto lo vi, era una especia de caja de color marrón igual que sus ojos, y tan brillante como su sonrisa, en esa tarde de otoño. Mi tía me tomó en sus brazos y me levantó, y por fin lo vi durmiendo, comenzando su viaje sin retorno al cielo, como dijo la abuela, si el una vez me contó que me cuidaría siempre, ahora el sería mi ángel guardián, me cuidaría desde el cielo, desde su viaje.
+*+saludos ....después de un largo tiempo...vuelvo para el final de mi historia ..+*+
byebye!
Ya era tarde y llegamos a la tienda, a mi me gustaba tanto un vestido de color celeste, pero la abuela insistió tanto en uno de color negro con la orilla blanca, junto con un sombrero del mismo color, pero al fin termine comprando uno gris, y no el vestido celeste la abuela me dijo que quizás para despedir a papá serviría mas el gris, pues se iría por un largo tiempo, aún no comprendo por que ese vestido y de ese color, por que no el de color celeste que tanto me gustaba, o el de color amarillo que papá me regalo para mi cumpleaños, ese día todo fue una gran sorpresa, la abuela nuevamente fue la encargada de sacarme de casa, a tomar un helado y al regresar una gran torta me esperaba, una muñeca y este fue el mejor cumpleaños papá estaba en la casa y sin esa calculadora, fuera de la oficina y dándome un gran abrazo y la vez mamá también me dio uno, nunca olvidare esos gestos me hacen sentir tan segura, tan cercana a ellos, es una sensación extraña, ojalá ese momento nunca hubiera terminado.
Cuando llegue a casa la abuela me llevó a mi habitación, había algo extraño en la sala de la casa, había tanta gente, la cara de mamá estaba triste al igual o peor que en la mañana, lloraba, y las lagrimas seguían cayendo, había un ambiente extraño nunca lo había sentido en casa, corrí a buscar a papá, tenia ganas de llorar, no lo encontraba por ningún lugar, la abuela me abrazo, y me dijo que era hora de usar mi vestido nuevo de color gris, yo no entendía por que. Pasaron unas horas y yo no quería ver triste a mamá, ni a la abuela, nuevamente esos ojos de color marrón pertenecientes a mi papá, aparecían para luego decirme que me quería mucho al igual que en las noches, y recordé que él siempre me cuidaría, entonces me di cuenta que lo extrañaba demasiado, y que necesitaba tanto de un te quiero saliendo de su cuento por la noche.
Había tanta gente en la casa y yo sólo quería salir de mi habitación con papá al lado, de la mano, entonces entró la abuela y me habló del viaje, de ese viaje eterno en el cual yo no podía acompañarlo, en ese instante entró mi madre...ella si estaba destrozada, le preguntó a la abuela - ¿lo sabe? - y la abuela respondió - trato de explicárselo, ayúdame yo también lo extrañare...( un largo silencio invadió la habitación ) -, y fue ahí cuando supe, que mi papá, que me acompaño durante ocho años, de los cuales tendré recuerdo de un poco más de cinco ya no estaba, mi abuela lloraba en silencio y yo sólo aguantaba, pero no podía más, fue entonces cuando una pregunta marcó y acabo el silencio - mamá....¿donde está papá?- y fue ahí cuando decidí salir, y la abuela me dirigió hacia la sala de la casa, y un motón de flores con las rosas amarillas que la abuela y yo compramos está mañana, mucha gente, que nuevamente me miraban de forma extraña con lagrimas en los ojos, de pronto lo vi, era una especia de caja de color marrón igual que sus ojos, y tan brillante como su sonrisa, en esa tarde de otoño. Mi tía me tomó en sus brazos y me levantó, y por fin lo vi durmiendo, comenzando su viaje sin retorno al cielo, como dijo la abuela, si el una vez me contó que me cuidaría siempre, ahora el sería mi ángel guardián, me cuidaría desde el cielo, desde su viaje.
+*+saludos ....después de un largo tiempo...vuelvo para el final de mi historia ..+*+
byebye!
